Cómo saber si lo tengo y cómo controlar la enfermedad

Actualidad 16 de abril de 2021 Por Cristian Argañaraz
Es una enfermedad crónica que causa una inflamación en el interior de los bronquios estrechándolos e impidiendo la entrada de aire a los pulmones de forma correcta
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Una de las afecciones respiratorias más comunes es el Asma. Los neumólogos la definen como una enfermedad crónica que causa una inflamación en el interior de los bronquios estrechándolos e impidiendo la entrada de aire a los pulmones de forma correcta.

El origen de esta patología es muy variado, incluso la exposición al medio ambiente (pólenes, contaminación…) puede causar esta irritación en los bronquios.

¿Tengo asma?

Los expertos en neumología explican que los principales síntomas de la enfermedad suelen aparecer cuando realizamos ejercicio físico, por las noches, o tras respirar un alérgeno o sustancias del medio ambiente. Entre las señales que nos pueden indicar que tenemos asma están estas:

• Dificultades para respirar.
• Tos.
• Pitidos o ruidos en el pecho.
• Opresión o sensación de tirantez en el tórax.

La confirmación de que son síntomas de Asma se obtendrá mediante una sencilla prueba, la espirometría, que consiste en tomar y expulsar aire por un aparato para saber la cantidad y frecuencia de aire inspirado y espirado durante un tiempo concreto).

Autocontrol y autocuidado


Desafortunadamente el Asma no tiene cura, pero sí existen tratamientos muy efectivos para prevenirla y controlarla.

Según explican desde la SEPAR (Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica), para disminuir la infamación de los bronquios se utilizan antiinflamatorios y para mejorar la estrechez de los bronquios y aliviar los síntomas se utilizan los broncodilatadores.

Además, el asmático cuya patología está generada por elementos ambientales puede reducir su exposición a ellos con el fin de evitar ataques. Porque gran parte de la mejora de esta patología depende del propio paciente asmático.

Los neumólogos insisten en la importancia de que las personas que padece asma conozcan a fondo su enfermedad, sepan qué es lo que desencadena los ataques, cómo actuar cuando esto pasa y qué síntomas advierten de que el asma que padecen no está controlada.

Aunque podría parecer complicado, la SEPAR señala algunos rasgos que deben alertar al asmático de que sus problemas respiratorios no están bajo control:

• Aparecen la tos, los pitidos, la dificultad para respirar y la opresión en el pecho.
• Realizar las actividades diarias comienza a ser complicado a causa de los síntomas.
• Las pruebas de función pulmonar realizadas en el médico están alteradas.
• El uso del inhalador de rescate se hace necesario demasiadas veces.

¿Cómo puedo controlar mi asma?

Una vez diagnosticado por el neumólogo, gran parte de la mejora está en manos del propio paciente asmático, porque de él va a depender en gran medida el mantenimiento de una buena calidad de vida. Eso sí, siempre con la ayuda y el control de los especialistas.

Para ello los neumólogos de la SEPAR enumeran algunas recomendaciones a seguir por este tipo de pacientes:

• Sigue a rajatabla el tratamiento pautado por el especialista.
• Evita todo lo que sepas que empeora tu asma: como el tabaco, el polvo doméstico, las mascotas o los antiinflamatorios no esteroideos (AINES).
• Pacta con el médico un plan escrito de forma que cuando tu asma empiece a dar molestias puedas actuar rápidamente.
• Aprende a controlar tu respiración utilizando al diafragma. Toma aire por la nariz de forma lenta y vacía suavemente el aire por la boca juntando los labios.
• Realiza esta respiración cuando sientas ahogo, aparezcan pitidos o te sientas cansado. Te ayudará a recuperarte.
• Acude al médico si detectas un mal control del asma.

 

Fuente: Busca tu respuesta (ES)

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